Dichosos vuestros ojos porque reaparezco. No iba a hacerlo, pero hay una petición popular y masiva, desde hace una semana o así,así que allá vamos.

Para los más despistados, hace un par de días que volví de Londres. Mi mejor amiga desde que comencé el instituto se ha casado (sí, a la tempranera de 24 años), y yo tenía que estar allí. Era la primera vez en 4 años que veía a su madre, y la primera vez desde entonces que estaba con todos sus hermanos a la vez (siempre que han bajado a Málaga, lo han hecho de uno en uno, y se han quedado en mi casa).

La boda era musulmana – pakistaní, así que para los más cerrados en lo Occidental, fue un espectáculo bastante distinto a todo lo demás. Pero lo realmente importante es que estuve allí muchos días para cuidar de la novia tal y como lo hacían sus hermanas, para mediar a modo de algo parecido a una dama de honor, para pasármelo bien y patearme Londres (hacía 5 años que no iba a la ciudad de mis amores). Y también me ha servido para cosas mucho más intentas.

Enlace a un Slideshow con fotos

He vivido con ellos como si fuera una hija más, una hermana más, una sobrina más… he comido al estilo hindú hasta para desayunar (y mi estómago ha sobrevivido a tanto picante), he puesto el mantel en el suelo y hemos cenado de rodillas, con las manos. Me han mimado y me he sentido en una familia completamente distinta a la mía, numerosa y cercana. Y también he reflexionado, me he divertido, he dejado de pensar en todo lo que me rodea normalmente. He reído y he llorado. He estrechado aún más lazos no sólo con mi mejor amiga, sino con toda su famiila. Y he dejado de ser “la amiga de Rahma” para ser la hermana de todos ellos. Me he fusionado en sus costumbres y ahora las he adquirido aquí. Soy una persona nueva, distinta, alguien que ha evolucionado y ha sabido filosofar sobre todo su propio mundo.

Al volver aquí de nuevo, dejar de dormir entre edredones y ahogarme en el Terral de Málaga, mi Yo de siempre ha recuperado terreno. El abatimiento ha vuelto y el pensamiento del corazón vuelve a volcarse en muchas ocaciones. Pero soy una nueva persona, con nuevas melodías, y distintos pensamientos. Como dice Facto Delafe y las Flores Azules, “hoy gano, tú ganas, ganamos los dos”. Yo he ganado con este viaje, me he encontrado. Ellos han ganado un nuevo miembro en su familia, por si antes cabía alguna duda. Me necesitaron para un propósito, y acudí. Así nos ayudamos mutuamente, porque no hay nada más bonito que fundirse en algo que parece muy lejano, y acabar escoltando a tu mejor amiga en su boda. Y me ayudaron, porque me escucharon como nadie me supo escuchar.

Y la vida sigue… porque los años pasan, los amigos siguen sus propios caminos como se puede comprobar en el propósito de este viaje… y yo tengo que seguir el mío propio.

No sé cuándo volveré a escribir. Supongo que cuando al fin sí esté preparada realmente; antes tengo que terminar de encontrarme, y os aseguro que me estoy encontrando. No me arrepiento del pasado, pero sí me río de muchas cosas.

Besos y Abrazos.