Cuando las cosas salen mal, salen mal. Y hoy Murphy (que no el de las cervezas; el otro) debe de estar acordándose de mi. Hoy es de esos días que casi resbalas en las escaleras de la facultad, te duelen los riñones pre-regla, se te inunda la casa o se te cae el cielo en la cabeza. Yo qué sé, mil cosas.
El caso es que es un mal día, y aunque llevaba días sin escribir, hoy no es el más acertado. Soy un desastre en muchos aspectos, y ni remiendo los rotos ni compro nuevas telas.
Mañana será otro día, así que si no es mañana, ya pasado escribiré cosas con algo de color. Sed buenos, y cuidaos de no levantaros con el pie izquierdo.
Abril 6, 2008 at 1:37 pm
Puffff, ¡menos mal que ya pasó el día!
¡Besitos!