Abril 2008


Pues eso dicen. Algunos lo desmienten y otros lo afirman, pero el titular dice que la presidenta de la Comunidad de Madrid se ha encargado de que en los hospitales madrileños de la Seguridad Social Pública, haya un cura católico en cada comité de ética de cuidados paliativos.

Sea como sea, ¿un cura católico tiene que decidir en la vida de miles de musulmanes de la Capital? ¿O de agnósticos como yo? El colmo dentro del neoconservadorismo aguirreano… De todos modos, mientras no se nos aclare al 100% si esto es sólo un bulo o es la realidad, no nos cuesta nada firmar y hacer saber que no estamos de acuerdo.

sanidad

Negro. Así es como lo imagino, en negro. Podría definirlo como inmaterial, vacío. Intento que mi imaginación se adentre en tal realidad efímera, pero no hay barandillas a las que sujetarse, ni peldaños que subir o bajar. Tampoco hay aire, y por ello no puedo imaginarlo más de lo que mis pulmones pueden soportar.

Opaco. Más oscuro y opaco que el tizne áureo del diamante en bruto. En ocasiones, me lo imagino profundo, hondo cual pozo incierto. Hay veces en las que el optimismo de la defensiva mental pretende imaginarlo con luces, pero las luces siempre crean sombras, aquellas que vuelven a llenarlo todo de oscuridad.

Nada. Al final todo se convierte en una nada asfixiante, una nada que desinfla el alma y enaltece la virtud del acabose. Lo incierto se vuelve lógico, y lo lógico es tan negro como la nada. Igual de incierto que los comienzos, tan irracional como de la pureza del raciocinio.

Miedo. El volver al deseo de la tranquila ignorancia se hace innato. La sensación de caer por un precipio despierta los cinco sentidos, los aviva y los enerva hasta el holocausto de la perdición, y los retrae por fortuna a la realidad presente. Todo es tan negro, tan opaco, tan vacío…


(Requiem. Escrito en el 2006 en DeviantArt)

Siento el retraso. Esta semana es movidita y llena de citaciones, idas y venidas. Prometo escribiros algo en cuanto acabe la semana. Pero mientras, y resignándome con el tema que nos representará en Eurovisión, fijaos en que ya han hecho versiones de todo tipo. Siempre pasan cosas así.

Aquí teneis una de las más recientes, hecha por el Gran Wyoming en El Intermedio. El “Chikifacha”:

Más cercanos a los montajes, he aquí una de las creaciones de los más aburridos:

En fin… Por cierto, ¿sabeis que el Chikichiki es obra de Santiago Segura y Pedro Guerra? En fin…

Por un lado no sabía qué escribir (bueno sí, pero si escribiera despotricaría, y no me apetece xD), y por otro, me ha obligado Esther a hacerlo, así que allá vamos:

¿Qué estabas haciendo hace 10 años?: Uhmmm… hace 10 años yo tenía 13… así que estaba cursando 1º de ESO en el C.P. García Lorca, aquí en mi ciudad. Básicamente, comenzaba a ser una niña adolescente, hormonada y pava xD

¿Y qué hacías hace 5 años? Buf, pues tenía 18 años, y estaba en 1º de Ingeniería Industrial. Fue un año feliz, de nuevos amigos y un mundo nuevo… pero también de grandes desilusiones, y de batacazos.

¿Y hace un año?: Pues cursaba 2º de Económicas (ais, sí, no pregunteis xD) y tenía una vida muy ajetreada xD

¿Ayer? Pues ayer estaba en la facultad, haciendo honores por cambiar el mundo (?) xD

Cinco canciones de tu vida: Ufff, ¡pero si hay muchas más! Bueno pues estas son algunas de ellas:

Don’t Look back in Anger, Oasis.

Secret Garden, Bruce Springteen

Falling Again, Lacuna Coil

Read my Mind, The Killers

Ohne Dich, Rammstein

Cinco ciudades: Londres, Berlín, Málaga (Oye, ¿por qué no?), Goa (India), Cartagena…

Cinco momentos de tu vida: Mi primer día en la Universidad, mi segundo primer día en la Universidad, el viaje a Orlando cuando era pequeña, el nacimiento de mi primo, una tarde en la estación de autobuses y con el corazón en la boca xD

Cinco Comidas: Thika Massala, lasagna, el pisto de mi abuela (xD), la carne bien cruda (sí, sí xD) y el arroz en general (de todos los colores, tamaños y sabores).

Cinco fobias: Los ascensores, las cucarachas, la muerte, la muerte de mis allegados, una dictadura.

Una imagen: La mar enfadada desde un espigón del puerto.

Un olor: El jazmin en las cálidas noches de verano.

Una frase: La vida de todo hombre es un camino hacia sí mismo, la tentativa de un camino, la huella de un sendero.  (Hermann Hesse)

Después de un par de cartas a distintos periódicos locales. Después de una queja a la Empresa Malagueña de Transportes. Después de hablar sobre la poca vergüenza de algunos Organismos en un blog… Después de todo esto, ¡la victoria es mía! Esta es la prueba de que si nos movemos, nos escuchan. ¡Tengo voz y no me van a callar! Porque esta es mi ciudad, y como malagueña debo luchar por lo mío, por lo de todos. Hoy me siento un poco más satisfecha.

Aunque bueno, ahora queda que limpien el suelo pegajoso, claro.

Hace un par de días, presa de la pereza, decidí ir a clase en bus, en vez de andando como acostumbro (que por cierto, no voy en coche porque aparcar es IMPOSIBLE, así que me doy el paseo). Mi calle, como muchos sabeis, está cortada por obras (dichoso metro) y es por ello que la parada de autobús la han trasladado a la calle paralela.

Mira que la calle es grande, y mira que hay sitios… pues no, tienen que poner la parada AHÍ PRECISAMENTE:

No pueden poner la señal 30 metros más lejos, o más cerca. Me da igual dónde, pero no ahí por Dios, en mitad de unos contenedores de basura que, además, no sé ni para que están, porque si bien ellos estaban vacíos, el suelo de alrededor está lleno de fruta podrida, bolsas y manchas pegajosas (¡puercos! ¡que sois unos puercos!). Como comprendereis, me fui andando. Ni se podía soportar el olor, ni consentía estar allí esperando, teniéndome que colocar en la carretera para que el autobús me viera cuando pasara (porque claro, tras los contenedores, mi 1′60m de altura se reducen a una frente escondida tras los containers.

Estas cosas no se pueden consentir, ¿se cree el ayuntamiento que somos imbéciles?

Cuando las cosas salen mal, salen mal. Y hoy Murphy (que no el de las cervezas; el otro) debe de estar acordándose de mi. Hoy es de esos días que casi resbalas en las escaleras de la facultad, te duelen los riñones pre-regla, se te inunda la casa o se te cae el cielo en la cabeza. Yo qué sé, mil cosas.

El caso es que es un mal día, y aunque llevaba días sin escribir, hoy no es el más acertado. Soy un desastre en muchos aspectos, y ni remiendo los rotos ni compro nuevas telas.

Mañana será otro día, así que si no es mañana, ya pasado escribiré cosas con algo de color. Sed buenos, y cuidaos de no levantaros con el pie izquierdo.